Wednesday, April 26, 2006

Otra vez las polémicas caricaturas sobre el tapete

La cadena de televisión musical MTV emitirá la polémica serie de dibujos animados 'Popetown' (Ciudad del Papa), protagonizada por un Pontífice «loco y excéntrico» y un cardenal «corrupto y criminal». Hace unos meses la furia islámica por el atropello a Mahoma ocasionó disturbios y la renuncia de la Canciller sueca, Laila Freivalds, por la presiones recibidas a causa de cerrar una página donde aparecieron las caricaturas problemáticas.


¿Cómo reaccionaron los católicos?

Respecto a las caricaturas del Papa, el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) es el que dio la señal de alarma el pasado 10 de abril y, desde entonces, son numerosas las organizaciones católicas que han protestado contra la emisión de la serie y han hecho llamamientos al boicot de MTV. La cadena de TV es consciente de que la serie no será del gusto de todos, pero considera que no es una calumnia ni un insulto a las orientaciones religiosas de los telespectadores. MTV sostiene que la serie debe entenderse como una forma de entretenimiento satírico y por lo tanto como una forma de arte.

La portavoz de MTV confirmó que, sin embargo, han retirado la campaña de publicidad de la serie de dibujos animados. En los anuncios para promocionar la serie, publicados en varios medios de comunicación alemanes, se veía la cruz vacía y a Jesucristo riéndose con la corona de espinas puesta y llagas mientras está sentado en un sillón viendo la tele bajo el lema «reírse en lugar de apoltronarse». En el Reino Unido, la BBC renunció a estrenar la serie por las protestas suscitadas entre los católicos, país donde «Popetown» sólo se ha distribuido en DVD. En Italia, una cadena privada de pago también renunció a su estreno ante las críticas recibidas.


¿Cómo reaccionaron los musulmanes?

Manifestantes sirios entraron en las embajadas de Dinamarca y de Noruega incendiaron ambos edificios en protesta por la difusión de las imágenes, consideradas un insulto para el Islam. Además, se registraron ataques de grupos de palestinos a representaciones europeas en Gaza. Las fuerzas de seguridad libanesas, que levantaron puesto de detención en diferentes partes de Beirut, lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes, que respondieron lanzando piedras. Los manifestantes, que enarbolaban pancartas vivando al profeta y centenares de banderas verdes del Islam, superaron a las fuerzas de seguridad, llegaron a la sede del consulado danés y la incendiaron.


¿Esto es la tolerancia?

Tras recibir la notificación que quedaba terminantemente prohibido (por razones de seguridad) mostrar una imagen de Mahoma, los creadores de «South Park» han optado por incluir una imagen de Jesucristo defecando sobre el presidente George W. Bush y la bandera estadounidense.

Al final, casi como conclusión, es cuando hacen aparecer una imagen de Jesucristo. Esta imagen, aunque vestida, va dejando restos fecales sobre la bandera de EEUU y el personaje de G. Bush. Choca sobremanera (como en el resto del mundo occidental) el respeto o temor hacia la figura de Mahoma, tras los recientes conflictos provocados por las caricaturas en Dinamarca a la persona de Mahoma, frente a la falta de respeto que se manifiesta continuamente contra la persona de Jesús; del que sus seguidores evidentemente no reaccionan en forma de amenazas ni violencia, pero son tan dignos de respeto como los islámicos.

Matt Stone y Trey Parker -el dúo detrás de la tira- ya habían tenido problemas con un episodio el mes pasado en el que se burlaban de la Cienciología. El cantante Isaac Hayes, que hacía el personaje del chef en la serie y es en la vida real seguidor de esa corriente religiosa, decidió renunciar en protesta por el episodio. A pesar de los contratiempos, la serie es un sátira mordaz muy popular y la semana pasada obtuvo el premio Peabody, uno de los más prestigiosos en la televisión de Estados Unidos. El encargado de entregar el galardón -Horace Newcomb- señaló con tono ofensivo que «South Park» sirve de recordatorio de que debemos ser tolerantes.


Lo que hace falta

Sin lugar a dudas, los cristianos fuimos llamados a pacificar y ser agentes de transformación en nuestra sociedad. Poco nos levantamos frente a descarados atropellos como este de ridiculizar a nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Algunos sostienen que Jesús dijo «…en el mundo tendréis aflicción», como que seríamos «vituperados» ¡Cuánto más nuestro Señor! Aquello que no se considera, es que seamos silenciosos otorgantes de la barbarie descomunal y sistemática de faltar el respecto a Jesucristo. Hay que tomar conciencia que es una forma de tomar el nombre de nuestro Señor en vano. Que protesten los musulmanes, que exijan la quita de los programas de TV los católicos y que los protestantes nos quedemos cómodos en casa disfrutando de la TV-Basura que nos impone la sociedad. Como se despedía un cómico argentino: «Good Show y vermut con papas fritas».

Lizzie Sotola
Editora Asociada
MercadoCristiano.com

Friday, April 21, 2006

El placer de ser idiota

Se cuenta que en una ciudad del interior un grupo de personas se divertía con un idiota de la aldea.
Un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía de pequeñas changas y limosnas. Diariamente ellos llamaban al idiota al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: Una grande de 500 reales y -otra menor, de 2000 reales. Él siempre escogía la mayor y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Cierto día, alguien que observaba al grupo le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda mayor valía menos. - Lo sé, respondió, no soy tan bobo. Ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quién parece idiota, no siempre lo es.
La segunda: ¿ Cuáles eran los verdaderos idiotas de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

Pero la conclusión más interesante es:
Podemos estar bien, aún cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, pero sí lo que realmente somos. El mayor placer de un hombre inteligente es aparentar ser idiota delante de un idiota que aparenta ser inteligente.

Anónimo

Monday, April 17, 2006

Encuentro con mi abuela Amelia

La primada



La verdad que no tengo mucho que decir... sólo vean las fotos.

Tuesday, April 11, 2006

Sentires… ¿Falta de compromiso con la verdad?

Si hay un mal que nos agobia es la interpretación que algunas personas hacen de la realidad y de la historia. Hablan de “tapar” situaciones o de falta de “compromiso con la verdad”. Verdad que es vista desde un cristal sucio, cóncavo-convexo a la misma vez. Estos personajes sostienen que las reglas del mercado editorial y/o audiovisual como los intereses de entidades eclesiásticas son las que regulan la interpretación de los acontecimientos. Lo dicen de quienes tienen una opinión diferente. Muchas veces se confunde, la realidad con la verdad, y la verdad con opinión: ¿qué es la verdad sino la propia expiación de Jesucristo como redentor de pecados? Esa es la única verdad: “yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mi” Jn. 14:6.

¡Cuidado! ¡No nos traguemos el camello mientras colamos el mosquito! Nos quieren convencer que el versito que nos cuentan es la Historia Oficial, única y verdadera. Como argentinos recordamos que la Historia Oficial es una cosa y la verdadera historia la cuentan los que no se mofan de estar comprometidos con la verdad, sino que de corazón y actitud lo están, y actúan de acuerdo a ese compromiso.

¿Cómo ayudar y sumar al Reino de Dios y a la unidad del cuerpo de Cristo? – se preguntan.

Quisiera contestar esta pregunta, pero no en mi sabiduría, sino en la consulta de las Sagradas Escrituras.
Primero, hay que recibir a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas. Redentor de nuestras transgresiones y dueño absoluto de nuestro ser.
Segundo, bautizándose en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mt. 28:19).
Tercero, tomando compromiso en la iglesia local, no dejando de congregarse como algunos tienen por costumbre (He. 10:25ª).
Cuarto, de lo que dependa de cada uno estar bien con todos. Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz (Ef. 4:3). Esto quiere decir, no estar inmiscuidos en vanas contiendas. Si esto ocurriere, en el manual de vida, llámese la Biblia, hay un explicativo de cómo proceder al respecto (Léase Mateo 18).
Quinto, Jesús constituyó roles (apóstoles, pastores, profetas, evangelistas, maestros) a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo ¿hasta dónde?... hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquier de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. (Efesios 4:11-16)

Mis queridos, si tan sólo volcáramos nuestras dudas en el Señor Jesucristo y usáramos la Biblia para edificación y no como arma de defensa entre los cristianos, entenderíamos que, personas cristianas y comprometidas con la verdad no pueden plantearse preguntas de respuestas tan obvias en las Escrituras. El compromiso con la verdad no es otro que el compromiso con nuestro Salvador y Señor Jesucristo, porque él es la VERDAD: la única!

Ahora bien, quiero terminar con palabras del Apóstol Pablo: “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación” Efesios 4:1-4

Lizzie Sotola - Periodista

El evangelio prohibido de Judas, la lucha de reivindicación del mal

Hace días que la noticia del descubrimiento de un papiro que data del año 280 dC., según el informe de la Nacional Geographic difundido mundialmente el domingo 9 de abril por su canal de TV y desde días antes en su página web, está intentando socavar nuestra fe.

Muchos comienzan a conocer algunos detalles sobre los escritos apócrifos que existen en derredor de aquellos que fueron canonizados y aceptados hasta hoy por el cristianismo (católico y protestante). Se enteran que no fueron cuatro los evangelios, sino más de cincuenta. Que no fueron escritos por quienes les dan nombre, sino que son las “versiones oficiales” de algunos de los apóstoles. Es así que el evangelio de Judas aparece en Egipto 267 años después de la muerte de Judas, aproximadamente, es decir el año en que muere el Señor Jesucristo.

RecuperaciónEl evangelio fue recuperado por la restauradora Florence Darbre y el estudiante de copto Gregor Wurst, quienes se encontraron con el papiro casi hecho polvo en algunos tramos, por lo que pasó por proceso de restauración a través de capas humedecidas: separaron los fragmentos y los restauraron individualmente.

Además, la Sociedad National Geographic instauró una comisión asesora conformada por nueve miembros, entre ellos expertos en estudios gnósticos (secta que escribió el Evangelio según Judas), cóptico (lengua en que está escrito el papiro, y que era hablada por los cristianos de Egipto en los primeros siglos de la era cristiana), historiadores y teólogos.

Tendencioso desde el comienzo, según los expertos, el evangelio reivindica el papel de Judas cobrando un protagonismo que hasta hecha un manto de oscuridad en la luz del Salvador del mundo. El que finalmente llegó a serlo porque un mortal lo ayudó a cumplir su misión. ¡Hasta aquí se puede aceptar! –alguno de los lectores podría argumentar. El hecho concreto es que este evangelio fue escrito por un grupo gnóstico Cainista. Habrá que investigar en la historia lo que sucedía en esos tiempos. Los seguidores de Jesús no eran ni judíos, ni romanos en términos religiosos. La tierra de Oriente Medio era una revolución de ideas y de creencias. Los mismos investigadores de la Nacional Geographic aseguran que los gnósticos debieron escribir este manuscrito para defender y diferenciarse de las muchas creencias confusas del momento. Los gnósticos reclaman la posesión de un conocimiento secreto inaccesible para la gran mayoría de la gente y se centran especialmente en lo espiritual e intelectual que ellos desprecian de la creación material, incluyendo el cuerpo humano.

Dando cita a Irineo de Lyón en el Libro I capítulo 31, párrafo 1, habla del grupo de los gnósticos al que mejor se le conocía como «cainitas», ya que se sostenía ahí que Caín era un ser superior del mismo Creador de este mundo, «y dicen que Judas el traidor fue el único que conoció exactamente todas estas cosas exactamente (sic), porque solo él entre todos conoció la verdad para llevar a cabo el misterio de la traición. Para ello muestra un libro de su invención, que llaman el Evangelio de Judas».

Su origenEl evangelio de Judas consiste en un texto griego de probable origen cainita, esto es, elaborado por los Cainitas, o ala del gnosticismo persuadida de que el mal fue tan obra de Dios como el bien. Según esto, Judas fue colaborador indispensable de la muerte de Jesucristo y, por tanto, de la salvación del mundo.

Judas, que no es el autor del texto, es presentado, además, como el «discípulo favorito de Jesús». Contradicción interesante cuando ante los ojos de Dios somos todos iguales, Dios no hace diferencia con sus hijos. Según este escrito es Jesús quien le comenta al Iscariote: «Aléjate de los otros (apóstoles) y te enseñaré los misterios del reino», o «todo te ha sido revelado, levanta tus ojos y observa la tiniebla y la luz, y las estrellas que las rodean».

Esta última frase y otras semejantes referidas al firmamento, o a los doce apóstoles como doce luminarias del cielo, han servido para que algunos intérpretes hayan visto en Jesucristo a un escrutador del simbolismo zodiacal. Más aún: en el evangelio de Judas, el maestro habla a sus discípulos de una «generación superior», nacida en un reino inmortal y eterno. Justamente lo que los gnósticos consideraban de sí mismos.

Ni que decir tiene que la fijación de canon bíblico, o separación de los textos canónicos de los considerados apócrifos, manejó durante siglos criterios como la coherencia de doctrina. Evidentemente, las alusiones zodiacales o las referencias védicas a la suprageneración colocaron inmediatamente al evangelio de Judas en la puerta de salida del canon.

Evangelios canónicos
Una de las condiciones de canonización de los evangelios es la cantidad de copias que existen, aún hoy, de esos manuscritos. En el caso de Judas, es sólo una, en copto (es decir una traducción) y con un 85 por ciento en condiciones de lectura. Los evangelios canonizados datan del primer siglo después de la muerte y resurrección de Jesús. Este es del tercer siglo posterior. Un «Evangelio» es un género literario -establecido por Mateo, Marcos, Lucas y Juan- que se centra en la vida, muerte y resurrección de Jesús. Mientras que los que incluyen hechos supuestamente relacionados con la vida de Jesús, como el de Judas y los otros son textos que en realidad «tratan de reforzar la importancia» de los personajes a quienes se les atribuyen posteriormente.

Muchos teólogos ya se expresaron, todos coinciden en descreer de la veracidad dogmática sacro-santa del manuscrito presentado recientemente. Es sospechoso que esta presentación sea hecha en un contexto mercadotécnico en coincidencia con la Semana Santa, que es el tiempo más importante del calendario cristiano, en particular con el tiempo en que la figura de Judas resulta particularmente relevante. Además de situarse en las antípodas del estreno mundial del fime «El código Da Vinci». Sin lugar a dudas, existe una intencionalidad tendenciosa.

Lizzie Sotola
Editora Asociada a
MercadoCristiano.com